Oscar Pintor

Otra forma de hallazgo.

La obra reciente de Oscar Pintor muestra un giro importante en su planteo estético. Verdadero protagonista de la actividad en la década del ’80, Pintor construyó uno de los cuerpos de obra más relevantes por esos años, un período que se convirtió en verdadera bisagra en la evolución de la fotografía argentina. Su obra de aquella etapa abarcaba una temática muy diversa y tenía como ejes temáticos principales al paisaje y los interiores urbanos y rurales en blanco y negro. Basada en una estética del hallazgo, exploraba las posibilidades de resignificar la realidad a través de la representación fotográfica. Ahora, Restos de una inundación surge a partir de otro modo de pensar el uso de la fotografía. Una caja en la que Pintor había guardado negativos, diapositivas y copias color y blanco y negro de imágenes familiares quedó bajo el agua luego de una inundación que afectó su casa en 1997. Años después, antes de desecharla el artista sintió curiosidad por esa masa de distintos materiales, informe y pegoteada. Y quedó fascinado cuando comenzó a mirarla con detenimiento: las fotos del álbum de familia aparecían afectadas por rasgaduras, manchas y alteraciones de todo tipo. Pensando en las posibilidades de intervención que le ofrecía la tecnología digital, realizó primero un trabajo de registro de cada pieza. Luego usó diferentes alternativas: superpuso fotos, alteró su color y contraste, les incorporó elementos visuales o algún texto. De esa manera construyó nuevas imágenes, en las que confluyen los daños aleatorios producidos por el agua y el paso del tiempo con sus propias intervenciones. Así Pintor se dejó atrapar por esta nueva forma de expresarse que lo motivó, de una manera difícil de explicar racionalmente, como aquellas imágenes blanco y negro de la primera época.

Juan Travnik, 2008.